Formatos de compresión: básicos en Internet
Ahorran espacio en el disco duro y permiten realizar envíos más ligeros por Internet
La compresión informática nació en tiempos de escasez de memoria, cuando cada byte ahorrado era fundamental. Hoy en día, aunque predominan los discos duros con tamaños impensables hace pocos años, se mantiene el uso de formatos de compresión como el ZIP, RAR, o 7z porque su utilidad y su eficiencia se demuestran a diario, sobre todo en Internet, donde permiten reducir el tamaño de los archivos para su envío y también reunir varios archivos en un sólo paquete.
Comprimir datos en un sólo archivo
La compresión en informática sirve para reducir el tamaño de los archivos, pero sin que se produzcan pérdidas significativas de datos, con el objetivo de que se pueda restaurar el archivo a su estado original o, al menos, obtener una copia muy similar.
A grandes rasgos, se pueden diferenciar dos tipos de compresión: la que mantiene exactamente el mismo contenido después de comprimir y descomprimir, una tarea que efectúan formatos como ZIP, RAR o 7z, o la que presenta pérdidas de calidad, porque se modifica el contenido, aunque se intenta conservar la mayor similitud posible, como sucede en el caso del MP3, el DivX en los contenidos audiovisuales o del JPEG, en las imágenes.
Se pueden diferenciar dos tipos de compresión: la que mantiene exactamente el mismo contenido después de comprimir y descomprimir, y la que presenta pérdidas de calidad
Mientras la compresión con pérdidas se suele asociar a los contenidos audiovisuales, que se pueden permitir omitir datos sin que la persona que los disfruta lo note en exceso, esto no sucede así con otros documentos como los textos o los archivos ejecutables de programas, que precisan de formatos que puedan reducir su tamaño pero que respeten su integridad en todo este proceso.
Para cumplir con esta función, se utilizan diversos formatos que consiguen que los archivos ocupen hasta menos de la mitad del espacio que emplean cuando se encuentran en su estado normal, sobre todo en el caso de que se trate de documentos cuyo contenido no es muy diferente entre sí, como por ejemplo el texto. Sin embargo, la reducción que se logra con archivos que ya están previamente comprimidos con formatos con pérdidas, como MP3 o JPEG es escasa.
Este último aspecto es interesante a la hora de plantearse si comprimir o no una canción para enviarla por correo a otra persona. Ahora bien, el método presenta sus ventajas cuando se trata de un conjunto de archivos (en este caso serían las canciones de un mismo disco) que se quieren enviar o compartir en redes P2P, puesto que permite reunirlos en un sólo paquete, que resulta más cómodo de gestionar.
Mantienen su utilidad
Cuando se idearon los primeros formatos de compresión sin pérdidas, el ahorro de cada byte era fundamental en equipos que se caracterizaban por tener muy poca memoria y con conexiones a la Red lentas. Sin embargo, en la actualidad, los ordenadores se venden con discos duros que ya alcanzan los 400 Gigabytes, y aunque pudiera pensarse que, debido al excedente de espacio, estas aplicaciones ya no son necesarias, la realidad lo desmiente.
La mayor parte de los sistemas operativos integran programas que permiten leer formatos de compresión e Internet los mantiene vigentes porque se consigue una transferencia de archivos más rápida
Así, se comprueba que la mayor parte de los sistemas operativos integran programas que permiten leer formatos de compresión e Internet los mantiene vigentes porque se consigue una transferencia de archivos más rápida.
Servicios como Gmail ofrecen una descarga de los archivos adjuntos en ZIP, mientras que miles de sitios web proporcionan programas u otros archivos en su versión comprimida, debido al ahorro de ancho de banda que supone. Además, es habitual encontrarse en las redes de intercambio P2P archivos comprimidos en ZIP o RAR, o que se empleen para luchar contra la exigua capacidad de envío de archivos adjuntos que presenta el correo electrónico.
Comprimen y archivan estructuras
Los programas de compresión más populares realizan también una función de archivo, porque convierten diversos documentos y su estructura en uno solo. De esta manera, se pueden compartir diversas carpetas y sus contenidos de forma sencilla. Así, si se comprimen varias carpetas con fotografías en un sólo archivo ZIP, al descomprimirlo volverán a aparecer los documentos en el mismo orden.
Fuente: http://www.consumer.es/web/es/tecnologia/software/2007/04/04/161092.php
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